viernes, 27 de marzo de 2015

El gato de Schrödinger: vivo y muerto a la vez.

Hoy venimos con una de las paradojas más famosas de la física y de la ciencia en general, el gato de Schrödinger. Seguramente ya os sonará, debido a que ha sido nombrada en numerosas series como The Big Bang Theory, pero vamos a profundizar un poco más en ella. Eso sí, tampoco vamos a utilizar términos muy científicos debido a su complejidad.


El enigma del gato de Schrödinger se basa en la mecánica cuántica. Imaginaos que tenemos una caja opaca, donde metemos un gato, una matriz con veneno, y una partícula radiactiva. En el caso de que la partícula se desintegre, los electrones emitidos (radiación) activarán un dispositivo que romperá el contenedor donde guardamos la sustancia tóxica. Puede que esto no ocurra, ya que pasado un tiempo, por ejemplo una hora, el átomo tiene un 50% de probabilidades de permanecer igual o desintegrarse. En el caso de que ocurra lo primero, el gato no entrará en contacto con el veneno y sobrevivirá, pero si sucede lo segundo, el gato morirá. Y descubriremos el estado del minino una vez abierta la caja (recordemos que no podemos ver a través de ella). Hasta aquí todo parece normal, pero es ahora cuando se complica.

Por culpa de la mecánica cuántica, nos empezaremos a comer el coco, ya que según la paradoja el felino está vivo Y muerto a la vez. Parece increíble, pero, ¿por qué es así? Mientras nosotros no abramos la caja, el gato estará en un estado entre los dos, a no ser que observemos dentro de ella, y perturbemos el experimento inclinando hacia un lado el futuro del animal. Contado de este modo es una locura, y por eso vamos a aplicar la mecánica cuántica.