viernes, 9 de octubre de 2015

¡Soprendente! Los españoles sacamos un 7,2 en ciencia.

¡Los españoles sacamos un notable en cultura científica! Si os soy sincero, cuando he leído el titular me he sorprendido bastante, pensaba que como mucho estaríamos aprobados por los pelos. Pero menos mal que no es así. Nuestros conocimientos sobre ciencia son bastante buenos si los comparamos con los datos de hace un par de años. La encuesta protagonista fue realizada por la FECYT, la federación española para la ciencia y la tecnología, organismo dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. 

En el 2006, la institución científica organizó el mismo test y desgraciadamente sacamos la pésima nota de 5,84; casi tres puntos menos que a día de hoy, que tenemos un 7,2. Estos resultados fueron anunciados durante el XVII Seminario Internacional de Ciencia, Periodismo y Medio Ambiente organizado por ENDESA. Allí, el presidente de la FECYT, José Ignacio Fernández Vera, publicó los datos.

La encuesta constaba de preguntas como: ¿cuál es la temperatura de la Tierra?, ¿cómo funciona un láser?, ¿cómo es el movimiento de traslación del Sol?, etc. Preguntas bastante sencillas, claro, son de cultura general, tampoco hay que pedir más... Estas cuestiones fueron realizadas a un total de 6.000 personas, de las cuales un 20% o más respondieron correctamente, dependiendo de la pregunta. Otro dato importante es que cada vez son más las personas que ven en la ciencia más beneficios que perjuicios, lo que supone un 59,6% y seis puntos más que en 2006.
Sin embargo, toda encuesta tiene un lado negativo. Si comparamos estos datos con una encuesta realizada por la Fundación BBVA en once países, nos situamos, junto a Italia y Polonia, en la lista de países con un nivel más bien bajo de cultura científica (esta vez no hay sorpresa). Dato que contrasta con el de la fe en la ciencia, donde nuestro nivel es medio-alto.

Entre las causas a este retraso respecto al resto de países, Fernández Vera culpa a la Guerra Civil y el posterior aislamiento de España del resto del mundo durante la dictadura franquista. Recordemos, para los lectores sudamericanos, que España desde 1939 hasta 1960 aproximadamente vivió en una sociedad casi tan religiosa como la medieval, debido a la fuerte ideología fascista que estaba en el poder, por lo que la ciencia quedaba excluida, obligando a grandes científicos a exiliarse.

No obstante, el presidente de la FECYT se ha mostrado optimista en general, ya que las nuevas generaciones que vienen muestran mucho más interés en la ciencia que sus mayores, por lo que podemos decir que tenemos el futuro de la ciencia española casi asegurado (si el gobierno no la destroza primero...).

Antes de terminar me gustaría hacer una cosa que ya es costumbre en las entradas de este tipo. La ciencia española está al borde del precipicio y una mayor inversión en I+D es lo único que la puede salvar. Si la situación no cambia en estas próximas elecciones, temo que el interés científico que tiene la población española no sirva para nada, ya que no habrá ciencia que estudiar. #SinCienciaNoHayFuturo.