lunes, 22 de febrero de 2016

¿Viajar a Marte a 300.000 kilómetros por segundo?

Según la teoría de la relatividad general de Einstein, cuando un cuerpo viaja a una velocidad cercana a la de la luz, este comienza a notar sus efectos. El tiempo empieza a ir más lento y el sujeto que está dentro del objeto envejece a una velocidad menor. A día de hoy, lógicamente, esto es teórico, ¿pero, en un futuro lejano, podríamos verificar nosotros mismos la teoría de la relatividad general?
Halcón Milenario: ¿Llegaremos algún día a viajar a la
velocidad de la luz?
(Fuente: ideal.es)

A lo mejor no tenemos que esperar tanto. Científicos de la Universidad de Toronto (Canadá) están investigando sobre nuevos motores que permitan a las naves espaciales viajar más rápido. Actualmente su trabajo está centrado en el motor de propulsión fotónica. Esta máquina es capaz de impulsar una nave gracias a un láser de luz. Recordemos que los láseres son instrumentos capaces de concentrar la potencia de un haz de luz estimulado por radiación. En la Tierra estos haces alcanzan el 99,97% la velocidad de la luz. Pero, ¿si es luz natural porque no alcanza los 300.000 km/s? Esto se debe a la refracción del aire que desvía y ralentiza la velocidad de la luz. Sin embargo, no ocurre lo mismo en el espacio.


Volviendo al grano. La idea es sencilla. Un motor de propulsión fotónica que funcione como un láser gigante y desplace la nave espacial a una velocidad relativista (Una velocidad relativista es una velocidad equivalente a una fracción importante de la velocidad de la luz). Teóricamente la idea es muy bonita, pero el problema viene cuando tenemos en cuanta que está impulsando algo. Este tipo de tecnología, actualmente, es imposible que alcance la velocidad de la luz, pero sí la suficiente para que dentro del vehículo se puedan notar los efectos de la relatividad. Gracias a este instrumento, una nave con humanos llegaría en tan solo unos pocos días a Marte, en lugar de meses. Sus tripulantes llegarían más pronto y más jóvenes que nosotros, ya que para ellos el tiempo iría más lento a esa velocidad.

Como humanos que somos, aunque no hayamos llegado todavía a Marte, ya estamos pensando en ir más lejos. Y estos científicos no son una excepción. Lo del planeta rojo es tentador, pero lo es más salir de nuestro Sistema Solar y explorar con nuestras propias manos otros mundos. A día de hoy este motor, teóricamente hablando, alcanza un 25% de la velocidad de la luz; pero todavía nos queda un 75% por "explorar". Si llegamos a esa velocidad, "sólo" tardaríamos algo más de 4 años en llegar a Alfa Centauri, nuestra estrella más cercana. A lo que hay que sumar que el tiempo parecería ir más lento, envejeciendo menos, aunque tardando lo mismo (según la posición de un observador en la Tierra).

Sin embargo, han desestimado esta propuesta. Por ahora, el equipo de científicos sólo ve viable este proyecto para sondas espaciales y naves no tripuladas, es decir, exploración espacial robótica. Los investigadores dirán que no, pero sólo hay que ver como ha avanzado la tecnología en estos últimos 20 años para saber que algún día llegaremos a viajar a la velocidad de la luz. Nuestra civilización es una gráfica ascendente que no ha parado ni siquiera durante las guerras mundiales (desgraciadamente épocas de gran avance tecnológico). Seguramente llegará el día en el que los efectos de la teoría de la relatividad estén en nuestra vida diaria.