viernes, 9 de septiembre de 2016

La nebulosa Enterprise.

Tal día como ayer hace 50 años, la televisión empezaba a emitir una serie que cambiaría para siempre el mundo de la ciencia ficción: Star Trek. Hablamos de la primera serie, las películas ya llegaron más tarde. La tripulación del Señor Spock y el capitán Kirk no sólo se convertirían en una leyenda de la ficción, sino que inspirarían a miles de científicos a explorar más allá de las fronteras.

La nebulosa Enterprise.
(Fuente: www.nasa.gov)
Por ello, la NASA ha publicado imágenes de las nebulosas Enterprise. Para aquellos que no sean muy aficionados a la saga, decir que Enterprise es el nombre de la nave que usaban en serie y películas. En la segunda imagen, y a la derecha, vemos la silueta de la primera nave capitaneada por James T. Kirk, como si estuviera emergiendo de algún lugar del espacio profundo. Mientras, a la izquierda de la imagen derecha, vemos la nave de la segunda generación, capitaneada por Jean Luc Picard, que vuela en dirección contraria en los confines del Cosmos.
Hablando astronómicamente, las nebulosas son conocidas oficialmente IRAS 19340+2016 e IRAS 19343+2026. Las imágenes fueron tomadas por el telescopio espacial Spitzer gracias a una cámara infrarroja. Ambas nebulosas se encuentra en el disco de la Vía Láctea y son tapadas por una densa nube de polvo estelar. Por ello, el telescopio Spitzer, especializado en buscar entre nubes de polvo, nos ofrece estas imágenes infrarrojas donde podemos observar las naves con más claridad.

Antes de terminar, me gustaría hablar sobre este potente telescopio espacial. El Spitzer fue lanzado el 25 de agosto de 2003 y mantiene una órbita heliocéntrica muy parecida a la de nuestro planeta. Sin embargo, se aleja de nuestro planeta unos 15 millones de kilómetros por año. El telescopio espacial es de tipo reflector con unos 85 cm de diámetro. Debido a que se trata de un telescopio de rayos infrarrojos, el Spitzer se enfría con helio líquido, pero este se evaporó en 2009 y ahí debería haber terminado la misión. Sin embargo, la NASA sigue operando en una misión extendida, en la que la que el telescopio se enfría pasivamente sin necesidad de refrigerante (helio líquido), llegando hasta los -246 grados Celsius. Datos curiosos de este telescopio es que en mayo de 2007 descubrió el exoplaneta HD14026b, el más caliente con una temperatura superficial de 3.700 grados (el Sol tiene una temperatura de 5.500 grados).

"Larga vida y prosperidad".