jueves, 1 de diciembre de 2016

¿De dónde viene Plutón?

Fotografía de Plutón tomada por New Horizons.
(Fuente: www.nasa.org)
Actualmente no hay ninguna sonda estudiando a Plutón, ya que la New Horizons se encuentra rumbo a un cuerpo en el Cinturón de Kuiper. Sin embargo, numerosos equipos de científicos están estudiando todos los datos que la sonda ha enviado a la Tierra, en busca de respuestas a numerosos misterios del ex-planeta (no confundir con exoplaneta). Pero, ¿de dónde salió Plutón? ¿Cuál es su origen? Hasta el momento, la sonda de la NASA ha descubierto que el planeta enano tiene atmósfera, un posible "mar" bajo su corteza y una encantadora llanura en forma de corazón (a mí me conquistó). Sin embargo, son pocos los datos que se tienen sobre el nacimiento de este. Son dos las teorías que predominan, pero una cosa está (casi) segura: procede del Cinturón de Kuiper.

Antes que nada, debemos situarnos. El Cinturón de Kuiper es una acumulación de objetos transneptunianos (objetos más allá de Neptuno. Los científicos se volvieron locos buscando el nombre) que orbitan alrededor del Sol y del cual proceden la mayoría de cometas de período corto. En gran medida está formado por asteroides que viajan alrededor del Sol todos juntos, pero sin acercarse demasiado a los planetas gaseosos. Y luego están esos objetos más atrevidos, los cometas, rocas de hielo y polvo que se acercan al astro rey, cuya radiación va derritiendo su corteza helada y formando esas espectaculares colas que todos hemos visto en fotografías. Después de esto, solo encontramos rocas flotando por el espacio, pero llegamos a un punto donde reina un halo de misterio: el acantilado de Kuiper. En esta zona, todavía perteneciente al Cinturón, la densidad de objetos baja drásticamente sin un motivo aparente. Parece que todos los cuerpos han sido expulsados por algo mucho más grande... Sí, nos referimos al Planeta X, ese misterioso cuerpo que los científicos han estado buscando todo el Siglo XX y XXI y que supuestamente ya han hallado, el Planeta Nueve.


Por ahora todo son conjeturas, así que el acantilado de Kuiper seguirá siendo un acertijo sin resolver.
¿Y qué pinta Plutón en todo esto? Lo primero que nos llama la atención de este cuerpo es su composición, de tipo rocoso. En el Sistema Solar existen dos tipos de planetas: los rocosos ubicados en el interior y los gaseosos más al exterior. Según la teoría del disco protoplanetario, durante la formación del Sistema Solar los materiales más densos se acercaron  a la estrella en formación (oxígeno, carbono, silicio... principales componentes de Mercurio, Venus, Tierra y Marte), ya que eran los únicos con un punto de ebullición lo suficientemente alto para estar en estado sólido tan cerca del astro, mientras los más ligeros acabaron en el exterior (helio e hidrógeno, componentes de planetas como Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno). Entonces, ¿por qué un cuerpo de las características de Plutón está tan alejados de los planetas rocosos? ¿Por qué no siguió las reglas como los demás? Estas preguntas surgen si vemos a Plutón como un cuerpo formado durante el período de disco protoplanetario, pero Plutón no surge ahí, sino con el Cinturón de Kuiper.

La primera de las hipótesis sobre el origen de Plutón sugerían que en un principio era un satélite de Neptuno. Este había sido arrancado de su órbita y puesto en su posición actual por otro objeto, Tritón, la mayor luna de Neptuno. Este cuerpo, de unos 2707 kilómetros de diámetro, es un satélite de características similares a Plutón y otros "habitantes" transneptunianos, por lo que los científicos piensan que su origen está en el Cinturón de Kuiper. Pero no vamos a profundizar demasiado, ya que el protagonista de hoy es Plutón. Sin embargo, pronto esta hipótesis se descartó, debido a que el planeta enano y el gaseoso no se acercan tanto para que los cálculos hagan este intercambio posible.

La otra teoría, algo más aceptada, es que Plutón procede del Cinturón de Kuiper y pertenece a un grupo de objetos transneptunianos algo más grandes, como Eris, Senda o Quaoar. Todos ellos planetas enanos. Lo más probable es que esta sea la teoría correcta, pero de aquí surgen muchas otras preguntas: ¿por qué Plutón, a diferencia de sus compañeros, se formó o acabó tan cerca de los planetas? ¿Qué hizo que estos cuerpos fueran mucho más grandes que el resto de objetos transneptunianos?, etc. Mientras otros cuerpos como Sedna tienen una órbita mucho más alejada del Sol (Plutón tarda 247 años en dar una vuelta al Sol, Sedna tarda unos 11.000 años), Plutón se encuentra mucho más cerca. Aunque sea un argumento bastante débil, este hecho abre una posibilidad a que la primera hipótesis sea cierta, o al menos a imaginarnos que Tritón (en el caso de que fuese un planeta enano) tenía una órbita mucho más cercana que la plutoniana para poder ser atraído por Neptuno. En caso contrario, sería una pregunta que los astrónomos no pueden responder, por ahora...

La otra posibilidad es que al principio estos cuerpos fueron planetas o, al menos, lo intentaron. Imaginemos el período de formación del Cinturón de Kuiper, aunque todavía se desconoce su origen. Miles o millones de fragmentos de roca orbitan alrededor del Sol chocando entre sí. De repente, dos de estos cuerpos se unen y forman uno mayor, así hasta alcanzar un tamaño considerable. Puede que sin los impactos constantes de los cuerpos vecinos, objetos como Plutón, Sedna y demás planetas enanos se hubieran convertido en planetas, al igual que ocurrió con los cuerpos rocosos en el interior del Sistema Solar. Sin embargo, es poco probable que estos nuevos planetas hubieran conseguido sobrevivir, ya que la existencia de objetos tan masivos y cercanos entre sí hubieran sido imposible, debido a la acción gravitatoria de cada uno de ellos sobre los demás. Y ya si llegamos más lejos, podemos decir que en un principio el Cinturón de Kuiper fue un planeta rocoso gigante que se "rompió" en mil pesados para acabar formando la estructura que hoy conocemos. Esta teoría, si se le puede llamar así, es demasiado exagerada y por lo tanto fantasiosa, algo más propio de la ciencia ficción. Aunque estamos hablando del Universo, por lo que no podemos asegurar nada. Todavía nos queda mucho por descubrir.

El origen de Plutón sigue siendo un misterio, pero los científicos tienen algunas pistas para resolverlo. Son varias las teorías que circulan por ahí sobre el origen de este cuerpo, auqne aquí nos hemos centrado en las dos principales, de las cuales tiene más probabilidades la segunda. También he de decir que después de exponer ambas hipótesis, me he permitido ir a un terreno menos explorado, formulándome algunas preguntas que se me han ocurrido. La mayoría de lo que vino después son conjeturas mías, predicciones que he realizado según los datos que sé y que he ido buscando por la red. Puede que algunos digan que no es propio de un blog de divulgación, pero hay que tener en cuenta que algunos de los descubrimientos más importantes de la ciencia se han hecho realizando preguntas estúpidas, así que mejor no callarse. El Cosmos es enorme y cada día se expande un poquito más (según las teorías más aceptadas). Por ahora solo conocemos aproximadamente el 4% y ni siquiera sabemos el 100% de nuestro propio hogar, la Tierra. Durante estos últimos siglos hemos encontrado objetos y fenómenos curiosos, sorprendentes y extravagantes que nunca hubiésemos imaginado, y lo más probable es que lo mejor esté por llegar.