Me gusta leer. Me gusta mucho leer. No me puedo ir a dormir sin leer al menos un par de páginas de algún libro o revista. Después de casi seis meses sumergiéndome en el mundo de la fantasía épica, gracias a diversos autores como Tolkien, George R.R Martin o Patrick Rothfuss, decidí introducirme en el mundo de la ciencia ficción de la mano de Andy Weir y su Marciano para finalmente acabar en la obra de Asimov. Tras disfrutar de 500 años de historia de la Fundación, es decir, de toda su saga, comencé con Sueños de Robot, una serie de relatos que te hacen reflexionar de la manera en que ningún otro libro me ha hecho (especialmente sobre el tema de la robótica). Actualmente me encuentro apartado de todo el Universo que conforman las sagas de Robots, el Imperio y la Fundación, en una historia independiente situada en un futuro cercano. Cuenta la historia de Marlene, una chica con una mente muy especial y de Rotor, un Establecimiento espacial que ha huido del caos del Sistema Solar hacia una estrella recién descubierta. Su nombre es Némesis y se trata de la destructora de la Humanidad. Que conste que no se trata de ningún spoiler, así que les animo a leer esta novela que me está encantando.
Seguramente os estaréis preguntando: ¿Por qué le ha dado ahora a este por contarnos sus lecturas? La respuesta es sencilla. Me adentré en la historia de Némesis suponiendo que se trataba de ciencia ficción, una mera fantasía para mantener al lector enganchado. Sin embargo, buscando esta tarde algún tema interesante para publicar en el blog, me encuentro con la existencia de una hipótesis llamada del mismo modo, la cual defiende que el Sol forma parte de un sistema binario estelar y que su compañera es Némesis, la responsable de las grandes catástrofes terrestres. Sinceramente, mi sorpresa fue enorme.