Al final toda la exploración espacial se reduce a Cabo Cañaveral, ese lugar en el estado de Florida donde casi todas las misiones más importantes han empezado. Cabo Cañaveral es el lugar geológico, pero en realidad el centro espacial se llama John F. Kennedy, en honor al presidente que propuso la construcción de este. Desde este lugar se han lanzado misiones como el proyecto Apollo, la construcción y mantenimiento de la Estación Espacial Internacional, el lanzamiento del Telescopio Espacial Hubble, entre muchas otras... Y la protagonista de hoy es la misión OSIRIS-REx.
La sonda OSIRIS-REx será lanzada mañana, si no hay problemas, y despegará rumbo al asteroide Bennu. Se trata de una roca de unos 490 metros de diámetro que orbita cerca de nuestro planeta. Su perihelio (acercamiento máximo al Sol) está entre las órbitas de Venus y La Tierra, mientras su afelio (alejamiento máximo) se encuentra un poco más allá de la órbita terrestre. Sin embargo, no se cruza con la órbita de la Tierra, ya que está en otro plano orbital. ¿Qué quiere decir esto? Imaginemos que la órbita de la Tierra está dibujada sobre un folio en posición horizontal. La órbita de Bennu estaría dibujada en otro folio pero con un ángulo diferente al terrestre. Esta diferencia hace que no se cruce con nuestro planeta, pero no descarta que en un futuro próximo se desvíe e impacte contra la Tierra. Curiosa y macabramente, el nombre de Bennu procede de un ave de la mitología egipcia asociada con la muerte. El asteroide fue descubierto el 11 de septiembre de 1999 y el concurso de la Sociedad Planetaria para ponerle nombre lo ganó un niño de 9 años. Antes de caer en alarmismos, hay que decir que la posibilidad de que colisione contra la Tierra es de 1 entre 2.700.