domingo, 11 de junio de 2017

KELT-9b: el planeta-cometa.

Recreación de KELT-9b orbitando a KELT-9.
(Fuente: www.nasa.gov)
Por fin, después de tantos anuncios en Twitter, he decidido volver. Ya no hay más 2º de Bachillerato ni más EBAU, PAU, Selectividad o cómo quiera que se llame. Todo eso ha acabado. Doy por iniciado el verano y una nueva temporada en 100ceros, una temporada que espero que esté llena de nuevas noticias y descubrimientos en ese mundo que tanto me apasiona, la astronomía. Conociéndome, lo más probable es que durante estas vacaciones se sucedan algunos periodos de inactividad, pero esperemos que sean lo más corto posibles. A todos los que estéis leyendo esto, quiero agradecerles el simple hecho de visitar 100ceros después de tanto tiempo. Esperemos que las lecturas continúen. Así que, sin más dilación, iniciamos un nuevo viaje interestelar.

El primer protagonista de esta nueva etapa es el exoplaneta KELT-9b, un cuerpo que hace poco fue protagonista en la revista Nature. Está ubicado a 650 años luz de la Tierra y orbita a la estrella KELT-9. Para aquellos que no estén muy enterados en el mundo de los exoplanetas, normalmente los astrónomos suelen llamar a los nuevos exoplanetas como el astro alrededor del cual orbitan, asignándole una letra en función de cuándo fue descubierto. Imaginemos que la Humanidad no nació en la Tierra y nuestro hogar en la realidad acaba de ser descubierto, entonces este cuerpo no se llamaría tal como lo conocemos, sino tendría el nombre de Sol-a o algo por el estilo. Espero que se haya pillado el concepto.

sábado, 25 de febrero de 2017

TRAPPIST-1, una familia de exoplanetas muy prometedores.

Recreación de un exoplaneta del
sistema TRAPPIST-1.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Hace casi un mes que no publico y para explicar mi ausencia sólo tengo que utilizar una palabra: exámenes. Durante estas semanas me ha sido imposible parar y dedicar a un rato al blog, así que nos hemos perdido algunas noticias muy interesantes que podríamos haber publicado en el momento de su anuncio, por ejemplo el sistema estelar de TRAPPIST-1. Por ello, hoy vamos a dedicar la entrada a este nuevo descubrimiento que ha causado tanto revuelo tanto en la prensa científica como en la general.

Trappist-1 es una enana roja ultrafría ubicada a 40 años luz de la Tierra. Hasta hace un par de días se sabía que este sistema tenía tres planetas, dos muy cercanos a su estrella y otro en el borde exterior de la zona de habitabilidad. Para aquellos que no lo sepan, la zona de habitabilidad es una región alrededor de un astro donde encontrar agua líquida presente en planetas sería muy posible. Dependiendo de la estrella, es decir, de su tamaño y su brillo, la zona de habitabilidad se encontrará más cerca o lejos de esta. Por ejemplo, la zona de habitabilidad del Sol está limitada entre la Tierra y Venus, mientras que la de TRAPPIST-1 estaría a mitad de camino entre el Sol y la órbita de Mercurio. El sistema en cuestión se encuentra en la zona de la constelación de Acuario y el tamaño de su estrella es algo mayor que Júpiter, por lo que es mucho más densa que el planeta gaseoso (para que empiece a fusionar hidrógeno, cuerpos como TRAPPIST-1 deben tener unas 13 masas de Júpiter).

sábado, 28 de enero de 2017

Planetas errantes, los vagabundos del Cosmos.

Representación artística de un planeta errante.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Hasta ahora siempre hemos hablado de exoplanetas como planetas que orbitan alrededor de una estrella que no es el Sol. Sin embargo, algunos astrónomos han encontrado objetos de este tipo que no acaban de cumplir la definición, es decir, que no orbitan entorno a ningún astro. Son los planetas errantes o planetas interestelares, los vagabundos del Cosmos.

Estos cuerpos tendrían la masa de un planeta, es decir, desde el más pequeño conocido como Kepler-37b hasta 13 masas la del planeta Júpiter (según la Unión Astronómica Internacional, este es el límite de masa para que un cuerpo deje de considerarse planeta y pase a ser una enana marrón). Pero, a diferencia del resto, no estarían sujetos gravitacionalmente a ninguna estrella. Y es aquí donde volvemos a entrar en conflicto con la IAU. Para ellos, un planeta es un cuerpo que tiene forma casi esférica, ha limpiado su órbita, no emite luz propia y orbita alrededor de una estrella o una rematente de ella. Por culpa de esta última característica, los cuerpos interestelares no deberían ser considerados planetas, pero, las pruebas que se han hallado ahí fuera podrían decir lo contrario. Digo podrían porque ni siquiera la existencia del cuerpo que presentamos a continuación está confirmado y mucho menos cuál es su verdadera naturaleza. Su nombre es Cha 110913-773444, o Cha 110913 para sus amigos, y esta es su historia.

miércoles, 25 de enero de 2017

¿Enana marrón o superjúpiter?

En nuestro Sistema Solar distinguir entre planeta y estrella es muy fácil, ya que las diferencias de tamaño son significantes. Sin embargo, cuando hablamos de los exoplanetas, podemos encontrar o planetas tan grandes como estrellas o estrellas tan pequeñas como planetas. En la entrada de hoy vamos a hablar de la difusa línea que separa los superjúpiter de las enanas marrones, dos de los objetos más extraños del Universo.
Recreación de una enana marrón.
(Fuente: www.wikipedia.org)

Según la Unión Astronómica Internacional (IAU), para que un cuerpo gaseoso comience a fusionar deuterio (átomos de hidrógeno formado por un protón, un neutrón y un electrón ), este tiene que tener al menos 13 veces la masa de Júpiter, pero las pruebas que han encontrado los astrónomos ahí fuera dicen lo contrario. En el año 2002, científicos del Observatorio de Ginebra detectaron un exoplaneta, cuya masa era 17 veces superior a Júpiter, orbitando la estrella HD 202206, situada a 151 años luz de la Tierra. Lo primero que se pensó es que se trataba de un sistema binario compuesto por una enana amarilla y una enana marrón, pero posteriores estudios demostraron que el cuerpo en cuestión se comportaba como un planeta.