lunes, 19 de febrero de 2018

Opportunity, una historia de 5.000 soles marcianos.

Resultado de imagen de opportunity rover
Recreación del Opportunity en Marte.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Cuando la NASA diseñó esta misión, tenía previsto que duraría como mucho 90 soles marcianos. Sin embargo, 5.000 soles más tarde, Opportunity sigue funcionando y recorriendo la superficie del planeta rojo. Durante estos trece años de misión, uno de los rover más famosos, junto al Curiosity, ha conseguido tomar imágenes de casi todos los aspectos de la superficie marciana: rocas, cráteres, dunas... Una joya para el estudio del planeta rojo.


La misión donde se incluyó el Opportunity estaba compuesta por dos rovers, el propio Opportunity, cuyo nombre técnico es MER-B, y el Spirit, también llamado MER-A. El primero aterrizó el 25 de enero de 2004, mientras su hermano llegó tres semanas antes (3 de enero de 2004). Spirit finalizó su misión el 22 de marzo de 2010, cuando envió la última señal a la Tierra y no se volvió a tener contacto con él. A pesar de ello, dicha misión tuvo numerosos éxitos, ya que por fin se pudo confirmar que, en un pasado lejano, Marte tuvo en su superficie agua en estado líquido, formando mares, ríos o lagos. Además de la evidencia de una atmósfera densa, gracias a la presencia de carbonatos que se encontraron en lugares donde hubo extensiones de agua que no se podrían haber formado sin una atmósfera que evitase su rápida evaporación. Sin embargo, nuestro protagonista de hoy es el Opportunity, el rover que a día de hoy sigue activo y continúa su misión por el mundo marciano.

jueves, 15 de febrero de 2018

Otros 95 para Kepler, ya son más de 3.600 los exoplanetas descubiertos.

Resultado de imagen de kepler telescope
Telescopio Kepler.
(Fuente: www.nasa.gov)
Estoy harto de decir siempre lo mismo, pero mi fuerza de voluntad deja mucho que desear y siempre acabo repitiéndolo: ¡comienza una nueva etapa en el blog! Antes intentaba abarcar el máximo número de entradas semanales, pero era algo que me acababa cansando y terminaba por abandonar. Sin embargo, esta vez me he intentado marcar un objetivo mucho más realista que espero cumplir. El mínimo será de una entrada semanal, pudiendo llegar a dos o tres dependiendo de cómo me trate la universidad. Eso sí, la entrada semanal (sobre astronomía, eso no va a cambiar) estará lista siempre. Sinceramente, no sé qué día será, así que no me quiero arriesgar fijando uno. Sólo tenéis que estar atentos al Twitter para no perderos nada, aunque seguramente le daré bastante bombo hasta que publique la de la semana siguiente.


El retorno del bloguero (qué más quisiera yo, ojalá ser tan dedicado como otros) viene dado por el COEFIS, el congreso de estudiantes de física que organiza los alumnos de la Universidad de La Laguna (Tenerife) y donde se tiene la oportunidad de ver y escuchar tanto a los estudiantes que preparan sus charlas como a invitados ilustres de la talla de Daniel Marín (www.danielmarin.naukas.com), José Luis Crespo, más conocido por QuantumFracture, o el Nobel de física Claude Cohen-Tannoudji. Mientras tanto, yo podré dar una pequeña conferencia de diez minutos de duración donde hablaré de un tema que me interesa mucho y que los lectores de este blog (si todavía queda alguno por aquí) ya se imaginarán. Fue preparando el guión para esta charla cuando me di cuenta de lo mucho que me gusta divulgar y de lo mucho que lo echaba de menos. Da gusto volver a estar en casa cuando uno ha estado mucho tiempo fuera. Finalmente, si estáis por Tenerife entre el 15 y el 16 de marzo, no perdáis la oportunidad de comprar una entrada y asistir a este magnífico evento. Sólo tenéis que pagar un precio simbólico de 5€ para tener acceso a todas las conferencias y llevaros una camiseta con el logo del congreso, además de los coffee-breaks donde podréis hablar con los conferenciantes y el público. Aunque parezca que les estoy haciendo publicidad, incluso que me la estoy haciendo a mi mismo, no es así, el COEFIS merece la pena.

viernes, 11 de agosto de 2017

Némesis y el Sol, una historia de devastación estelar.

Recreación de Némesis orbitando al Sol.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Me gusta leer. Me gusta mucho leer. No me puedo ir a dormir sin leer al menos un par de páginas de algún libro o revista. Después de casi seis meses sumergiéndome en el mundo de la fantasía épica, gracias a diversos autores como Tolkien, George R.R Martin o Patrick Rothfuss, decidí introducirme en el mundo de la ciencia ficción de la mano de Andy Weir y su Marciano para finalmente acabar en la obra de Asimov. Tras disfrutar de 500 años de historia de la Fundación, es decir, de toda su saga, comencé con Sueños de Robot, una serie de relatos que te hacen reflexionar de la manera en que ningún otro libro me ha hecho (especialmente sobre el tema de la robótica). Actualmente me encuentro apartado de todo el Universo que conforman las sagas de Robots, el Imperio y la Fundación, en una historia independiente situada en un futuro cercano. Cuenta la historia de Marlene, una chica con una mente muy especial y de Rotor, un Establecimiento espacial que ha huido del caos del Sistema Solar hacia una estrella recién descubierta. Su nombre es Némesis y se trata de la destructora de la Humanidad. Que conste que no se trata de ningún spoiler, así que les animo a leer esta novela que me está encantando.

Seguramente os estaréis preguntando: ¿Por qué le ha dado ahora a este por contarnos sus lecturas? La respuesta es sencilla. Me adentré en la historia de Némesis suponiendo que se trataba de ciencia ficción, una mera fantasía para mantener al lector enganchado. Sin embargo, buscando esta tarde algún tema interesante para publicar en el blog, me encuentro con la existencia de una hipótesis llamada del mismo modo, la cual defiende que el Sol forma parte de un sistema binario estelar y que su compañera es Némesis, la responsable de las grandes catástrofes terrestres. Sinceramente, mi sorpresa fue enorme.


martes, 8 de agosto de 2017

Detección de agua en WASP-121b.

El exoplaneta de hoy es WASP-121b, un Júpiter caliente ubicado a 900 años luz de la Tierra. Este tipo de planetas tienen una masa parecida al gigante de nuestro Sistema Solar, pero se encuentra mucho más cerca de su estrella. De ahí lo de caliente. Sí, los científicos no se han comido mucho el coco. Normalmente, los Júpiter calientes son noticia por sus altas temperaturas o porque están perdiendo su atmósfera poco a poco. Sin embargo, este caso es muy diferente.

Recreación de un Júpiter caliente.
(Fuente: www.nasa.gov
Astrónomos del Centro de Investigación Ames de la NASA han detectado en su atmósfera moléculas de agua. Se trata de la primera detección de este tipo de compuesto en las capas más altas de los Júpiter calientes. Debido a las altas temperaturas, producidas por la cercanía a su estrella, el agua del planeta emite infrarrojo, ondas que han sido detectadas por los científicos. Todos los átomos tienen su lugar en el espectro electromagnético, es decir, gracias a este podemos identificar cualquier elemento con las longitudes de onda que este emite o absorbe. Para más detalle os invito a investigar por internet o por cualquier enciclopedia y conocer más detalles acerca de este método, eso sí, que la información pertenezca a un sitio fiable. De este modo, se pudo descubrir que el compuesto en cuestión se encuentra en WASP-121b. Lógicamente, no se trata de agua líquida, sino de vapor, ya que estamos hablando de unos 2500º C de temperatura. Así eliminamos las posibilidades de hallar vida, hecho bastante fácil si tenemos en cuenta que además es un planeta gaseoso.