domingo, 16 de agosto de 2015

El Sistema Solar pudo tener un quinto planeta gigante.

Nuestro Sistema Solar no ha sido siempre así, eso está claro; pero puede ser que anteriormente hubiesen más de 8 planetas. El astrónomo americano David Nesvorny, investigador en la Universidad del Suroeste de Bulder, Colorado, ha publicado un artículo en la revista The Astronomical Journal un artículo donde defiende la existencia de un quinto planeta gigante.

¿Y cómo ha llegado a esta conclusión? Según Nesvorny, los fragmentos de roca helada que orbitan cerca de Plutón, en el Cinturón de Kuiper, podría ser la prueba de que en los inicios del Sistema Solar existió un astro gigante. Puede que sólo diciendo esto no quede muy claro cómo se justificaría la teoría de un quinto astro, pero más adelante intentaremos hacerlo más comprensivo.

El quinto planeta o astro misterioso, situado entre Saturno y Urano, golpeó a Neptuno hace 4.000 millones de años por alguna razón todavía desconocida. Neptuno arrastró consigo fragmentos de roca que empezaron a orbitar sobre él. Más tarde, y una vez que llegó a su órbita actual después de desplazarse un total de 7,5 millones de kilómetros, las rocas que transportaba el planeta gaseoso se movieron hasta el Cinturón de Kuiper.

viernes, 14 de agosto de 2015

51 Eridani b, un Júpiter juvenil.

Tras cuatro meses de parón, volvemos a publicar una entrada en 100ceros. Se podría decir que es el inicio de una nueva temporada, donde aspiramos a mejorar nuestra posición en los Premios Bitácoras que empiezan en el mes de septiembre. Otro acontecimiento que está muy cerca es el cumpleaños de esta página web, nuestro 5º aniversario el 27 de noviembre. Bueno, pues hoy regresamos igual que nos fuimos el 6 de mayo, una entrada sobre un exoplaneta (astro fuera del Sistema Solar) que acaba de ser descubierto.

El planeta en cuestión se llama 51 Eridani b, un primo lejano de Júpiter. Acaba de ser descubierto gracias al aparato Germini Planet Imager (GPI) instalado en el Observatorio South Germini de Chile. Este instrumento ha descubierto su primer planeta en tan sólo un año, un planeta algo especial.

Como comentamos antes, 51 Eridani b tiene un parecido más que razonable con nuestro gigante gaseoso. A diferencia de Júpiter, Eridani sólo tiene 20 millones de años según los primeros cálculos, es decir, cuando los dinosaurios se extinguieron, este astro ni siquiera existía. Las imágenes obtenidas de este planeta hacen recordar a los científicos a Júpiter en su juventud, por lo que servirá de estudio para saber cómo evolucionó el gigante gaseoso del Sistema Solar.

miércoles, 6 de mayo de 2015

55 Cancri e: ¿mina de diamantes o infierno volcánico?

Hace algunos años, un grupo de científicos descubrió un planeta con altas concentraciones de carbono y estaba situado a una distancia muy corta de su estrella, convirtiendo su superficie en un infierno. Con estas altas temperaturas, todos sabemos que le ocurre al carbono, por lo que podríamos decir que este planeta es un diamante gigante.


Ahora resulta que estos datos pueden no ser del todo cierto, ya que los astrónomos han descubierto que la temperatura superficial del planeta ha variado de forma drástica. En 2011 la temperatura era de 1.000 grados Celsius y dos años después ha subido hasta los 2.300 grados, un cambio impresionante.
¿Planeta de diamantes o un infierno volcanico?: Una supertierra muestra cambios del tiempo inmensos

¿Pero por qué ocurre esto? Se piensa que el planeta está plagado de volcanes superactivos, que experimentan ciclos a lo largo de los años. Estos datos de 55 Cancri e, así es como se llama el planeta, fueron detectados por los científicos gracias a las fluctuaciones de temperatura. Cuando los volcanes se encontraban en su máxima actividad, cubrían la supertierra con una espesa capa de polvo y cenizas, evitando que la temperatura salga del astro y pueda ser estudiada por los astrónomos. Este hecho explicaría la variación de temperatura, aunque todavía no hay nada seguro.

martes, 5 de mayo de 2015

La Tierra y Titán: primos hermanos...por poco.

Titán es la luna más grande de Saturno y tiene un aspecto muy parecido al de la Tierra: en él llueve, hay grandes mares y hace viento; hasta aquí nada nuevo. Lo que no se sabía hasta hace muy poco es la gran extensión de los mares. A diferencia de los mares terrestres, llenos de agua, los de Titán están plagados de metano. El metano es un compuesto químico, formado por un átomo de carbono y 4 de hidrógeno (CH4), que se encuentra en estado gaseoso a temperatura ambiente, por lo que podemos deducir que en Titán las temperaturas son mucho más bajas que las terrestres.
¿Hay lagos de metano?
Superficie de Titán.

No sólo hay mares, lluvia y viento en la luna de Saturno, también hay montañas, dunas y lagos, todo esto bajo una espesa atmósfera de metano y nitrógeno. Los lagos y los mares están conectados por canales similares a los terrestres, donde en vez de correr agua, corre metano líquido y etano. Además, estas no son las únicas peculiaridades de Títán, ya que los astrónomos han detectado singulares lineas regulares sobre la superficie, característica que podría significar la existencia de actividad tectónica.

Lo único que le faltaría a Titán sería tener vida, y puede ser que la tenga. La luna no es el único astro que tiene mares de metano, en la Tierra también existen. Estas acumulaciones de metano líquido se sitúan sobre todo en las zonas más frías, y en ellas existen bacterias capaces de sobrevivir en estas condiciones. Este hecho nos hace pensar si sería posible la presencia de vida en los mismos 
ambientes, sólo que con una temperatura más fría. A esta sospecha hay que sumarle un experimento que realizaron químicos de la Universidad de Cornell. El experimento consistió en crear un modelo de pared celular formada por acrilonitrato, un compuesto muy común en la luna de Saturno. Como el experimento fue este año, los científicos esperan que dentro de poco puedan averiguar cómo se comportarían estas paredes en las condiciones de Titán. Pero para eso...habrá que esperar.