domingo, 16 de agosto de 2015

El Sistema Solar pudo tener un quinto planeta gigante.

Nuestro Sistema Solar no ha sido siempre así, eso está claro; pero puede ser que anteriormente hubiesen más de 8 planetas. El astrónomo americano David Nesvorny, investigador en la Universidad del Suroeste de Bulder, Colorado, ha publicado un artículo en la revista The Astronomical Journal un artículo donde defiende la existencia de un quinto planeta gigante.

¿Y cómo ha llegado a esta conclusión? Según Nesvorny, los fragmentos de roca helada que orbitan cerca de Plutón, en el Cinturón de Kuiper, podría ser la prueba de que en los inicios del Sistema Solar existió un astro gigante. Puede que sólo diciendo esto no quede muy claro cómo se justificaría la teoría de un quinto astro, pero más adelante intentaremos hacerlo más comprensivo.

El quinto planeta o astro misterioso, situado entre Saturno y Urano, golpeó a Neptuno hace 4.000 millones de años por alguna razón todavía desconocida. Neptuno arrastró consigo fragmentos de roca que empezaron a orbitar sobre él. Más tarde, y una vez que llegó a su órbita actual después de desplazarse un total de 7,5 millones de kilómetros, las rocas que transportaba el planeta gaseoso se movieron hasta el Cinturón de Kuiper.
Mientras tanto, Neptuno se estabilizaba en la que sería su órbita actual y el planeta misterioso desaparece adentrándose en el Cinturón. y quién sabe si en la Nube de Oort. El futuro que le esperó a este astro es todavía un misterio, pero puede ser que fuese víctima de bombardeos ocasionados por los diferentes fragmentos de rocas que orbitan en Kuiper. Lo que podría explicar la presencia de grandes rocas en esa zona.

Actualmente, los satélites que fueron arrastrados por Neptuno orbitan siguiendo las órbitas de los planetas, y a pesar de su significativo tamaño, se mueven todas juntos. Por otra parte, para el astrónomo Nesvorny, la única explicación posible para esta enorme sacudida sería un planeta gigante, ya que en aquel momento Saturno y Urano estaban muy alejados de la posición original de Neptuno, por lo que no pudieron interactuar con él. Todavía todo esto es una teoría, por lo que habrá que esperar para saber si se convierte en una realidad.