miércoles, 14 de diciembre de 2016

Kepler-37b, el exoplaneta más pequeño.

Recreación de Kepler-37b.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Ya lo anunciamos en nuestro Twitter, hoy hablaremos del exoplaneta más pequeño descubierto hasta la fecha. Ayer publicamos sobre un Júpiter caliente, un cuerpo de gran tamaño comparado con nuestro planeta, pero el protagonista de hoy a penas tiene el tamaño de Mercurio. Su nombre es Kepler-37b y esta es su historia. Por cierto, estos días intentaremos publicar más, ya que los exámenes han finalizado y tenemos más tiempo libre. ¡Seguid pendientes!

Tal como indica su nombre, esta planeta fue descubierto por el telescopio espacial Kepler, el gran cazador de planeta, como no podía ser de otra manera. Al igual que HAT-P-7b, el Júpiter caliente formado por nubes de corindón (compuesto del que están hechos los rubíes y los zafiros), Kepler-37b también fue hallado mediante el método del tránsito. Como intento de buen divulgador es mi deber informar al público general sobre el concepto de tránsito, ya que, aunque lo hemos explicado en entradas anteriores, hay gente que nos visita por primera vez. A los lectores fieles o que ya conocéis este concepto: sed pacientes. El tránsito es el fenómeno por el cual un astro pasa por "delante" de otro tapándolo parcialmente. Cuando decimos delante, nos referimos desde el punto de vista de la Tierra, es decir, desde el sistema de referencia del observador. Este fenómeno puede ocurrir entre dos estrellas, entre dos planetas o entre una estrella y un planeta. Un ejemplo muy claro es el tránsito de la Luna por delante del Sol, aquello que llamamos eclipse de Sol. El objeto más pequeño, nuestro satélite, tapa parcialmente la luz del Sol y oscurece el cielo, tal como pasa con Kepler-37b. En ese sistema, el planeta pudo ser detectado gracias a la sombra que provocaba al transitar su estrella, Kepler-37. El telescopio Kepler, que tiene buen ojo, pudo detectar este fenómeno y descubrir el exoplaneta más pequeño hasta la fecha.


Una vez explicado el término de tránsito, podemos pasar a la segunda parte. Los datos enviados por el Kepler hicieron creer a los científicos que el planeta era muy pequeño, pero que muy pequeño. Por ello, los astrónomos emplearon un método llamado astrosismología. La astrosismología es la ciencia que estudia la estructura interna de las estrellas pulsantes gracias a la interpretación de su espectro de frecuencias. Para aplicar este método es necesaria una estrella pulsante y Kepler-37 lo es. Pero, ¿en qué consiste exactamente? Una estrella pulsante es un astro que varía su temperatura superficial, su luminosidad y su espectro, debido a la contracción y expansión que sufren las capas superficiales del objeto. De este modo, los científicos pudieron estudiar el espectro de la estrella en busca de interferencias para medir el planeta. Siendo los procesos que sufre esta estrella de carácter periódico, en el espectro deberían salir todos los períodos iguales. Sin embargo, cuando el planeta pasaba por "delante" de la estrella, este provocaba que un período no fuera igual a los demás. Mediante métodos que vamos a pasar por alto en esta entrada (para no liarnos), los astrónomos consiguieron transformar estos datos para obtener el tamaño de Kepler-37b, es decir, unos 3865 kilómetros de diámetro. ¡La Luna tiene unos 3474 km, mientras Plutón unos 2.374 km!

Ya está confirmado: este exoplaneta es el más pequeño descubierto hasta la fecha. Pero todavía nos faltan datos por saber. Kepler-37b orbita alrededor de Kepler-37, una estrella en la constelación de Lyra, con un período de 13 días, es decir, su año tan sólo dura 13 días. Al estar tan cerca de su astro, la temperatura superficial del planeta ronda los 426ºC, muy similar a la de Mercurio, que ronda los 420ºC. Además, está formado por materiales rocosos y al ser tan pequeño, es poco probable que tenga atmósfera. Por otro lado, el sistema Kepler-37 se encuentra a una distancia de 215 años luz y actualmente se sabe que está poblado por un total de tres planetas: Kepler-37b, Kepler-37c y Kepler-37d. Kepler-37c tiene un período orbital de 21 días y un tamaño similar a Venus, mientras Kepler-37d tiene un período orbital de 39 días y es el doble de grande que la Tierra.

Aunque ahora Kepler-37b se encuentra en la lista de exoplanetas más extremos, la NASA cree que cuerpos como este, de tipo rocoso y tamaños muy pequeños, son más comunes en el Universo de lo que pensamos, por lo que todavía podemos descubrir otro más enano.