sábado, 14 de enero de 2017

Planeta Nueve: ¿Cuál es su origen?

Representación del Planeta Nueve.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Este 2017 podría ser un año clave para el Sistema Solar. Antes de ponernos alarmistas, hay que especificar que me estoy refiriendo al ámbito científico, la Humanidad no corre ningún riesgo. Se trata del Planeta Nueve, cuya existencia podría confirmarse en los próximos meses. Actualmente hay varios equipos de investigadores realizando "sondeos" por el exterior del Sistema Solar en busca de este planeta y siendo positivos la caza estaría a punto de terminar.

Mientras numerosos astrónomos siguen con el busca y captura, otros profesionales intentan encontrar una explicación a una de las preguntas más importantes sobre este cuerpo: ¿cuál es su origen? A día de hoy se manejan tres posibilidades, aunque, en mi opinión, hay una que me parece más verosímil.


Sin embargo, antes de empezar, debemos saber qué es el Planeta Nueve. Desde el descubrimiento de Neptuno a mediados del siglo XIX por los astrónomos Urbain Le Verrier, John Couch Adams y Johann Galle, los científicos han teorizado y buscado la existencia de un noveno planeta, llamado Planeta X. En 1930, el astrónomo americano Clyde Tombaugh descubrió Plutón y la comunidad científica de la época pensó que habían hallado el misterioso planeta. Pero después del descarte de Plutón como planeta en 2006, a principios del 2016 un grupo de astrónomos liderado por Michael E. Brown anunció en la revista Astronomical Journal el posible descubrimiento del Planeta X, que más tarde sería conocido mundialmente como el Planeta Nueve. Como nombramos antes, actualmente este cuerpo se encuentra en fase de busca y captura, por lo que tendremos que esperar para confirmar su existencia y mandar una sonda que lo estudiará al detalle.

Pero ya que esperamos, comencemos a estudiar sus orígenes. La primera de ellas es que el Planeta Nueve antes tenía otro dueño. Se trataría de una estrella que en los inicios del Sistema Solar se encontraba muy cerca de nuestro Sol. Aunque pueda parecer una locura, ya que la primero que hacemos es plantearnos dónde está hoy esa estrella, la teoría tiene su fundamento. En los inicios de un vecindario cósmico, las estrellas jóvenes se forman unas muy cerca de otras para formar cúmulos, cúmulos que a medida que pasa el tiempo se van separando. Puede que hace 4.500 millones de años, cuando el Sol todavía era joven y la Tierra acababa de nacer, una estrella de menor masa que el astro rey pasara muy pegada y este le "robara" el planeta, para acabar orbitando a unas 20 veces más lejos que Neptuno, siendo un gigante gaseoso diez veces mayor que la Tierra y con el doble de radio que nuestro planeta.

La siguiente teoría es que este misterioso planeta nació en nuestro Sistema Solar. Se sabe que en los inicios de nuestro hogar los planetas estaban mucho más juntos, tan pegados que interaccionaban gravitatoriamente los unos con los otros. Este proceso me gusta compararlo con el billar, ya que imaginaos un sistema solar donde se forman nueve planetas que, debido a su cercanía, se empiezan a mover por el espacio como si una bola los hubiera golpeado. Finalmente cada cuerpo se estabilizaría en una órbita, aunque existe la posibilidad de que alguno de ellos haya acabado demasiado lejos. Esto es, según los científicos, lo que le pasó al Planeta Nueve. El planeta en cuestión habría atravesado el Cinturón de Kuiper o se habría posicionado en su zona actual antes de la formación de este, antes de que los planetas gaseosos interiores del Sistema Solar hubiesen expulsado casi todo el material sobrante sólido de la formación para crear lo que hoy conocemos como el cinturón (esta es la teoría más aceptada sobre su formación).

Sin embargo, existen una tercera posibilidad que, en mi opinión, es la más verosímil. Tal como defendía la primera teoría, el Planeta Nueve se habría formado fuera de nuestro Sistema Solar, en otra estrella. Pero, a diferencia de lo que ocurre en el primer caso, el planeta habría abandonado su estrella antes de incorporarse a los dominios del astro rey. Por algún fenómeno desconocido, nuestro protagonista dejó su casa y erró por el Cosmos durante un cierto período de tiempo. Si nos paramos a pensar, podemos deducir que el abandono se debió a la interacción gravitatoria de los planetas que habitan o habitaban la estrella anfitriona. Por lo tanto, la tercera teoría sería una fusión de las dos anteriormente citadas. Lo que ocurre después no es difícil de adivinar. El planeta camina por el Universo sin rumbo hasta que se topa con nuestro Sistema Solar, cuya atracción gravitatoria es lo suficientemente fuerte para que empiece a orbitarnos. Posteriormente, y tras el descubrimiento de Plutón, el cuerpo está 86 años en el anonimato hasta que casi se confirma, cambiando para siempre nuestra visión del Sistema Solar. ¿Qué más quedará ahí fuera?