domingo, 1 de enero de 2017

Exoplanetas desérticos, el hogar de Skywalker.

Tatooine.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Antes que nada, me gustaría desear a todos nuestros lectores un feliz 2017. Espero que disfrutéis de todo lo bueno que pueda ocurrir y que no dejéis de leer a 100ceros. Por mi parte, intentaremos publicar más a menudo o al menos no abandonarlo, hay que ser realistas. Ahora, empecemos con la primera entrada del año: los exoplanetas desérticos.

Cuando pensamos en planetas desérticos, la primera imagen que nos viene a la cabeza es Tatooine, el lugar natal de la familia Skywalker, principales protagonistas de la saga Star Wars. Se trata de un planeta completamente cubierto por arena, con altas temperaturas en la superficie y donde la vida es muy difícil, tal como lo describieron los científicos y George Lucas en su universo de ciencia-ficción fantástica.

A diferencia de la Tierra, entendemos por planetas desérticos aquellos con un único bioma climático o uno que domine sobre los demás, el desierto. Nunca debemos descartar ninguna posibilidad cuando hablamos de términos exoplanetarios, ya que la Naturaleza, como hemos visto en ocasiones anteriores, no nos dejará de sorprender. Por lo tanto, en este tipo de planetas podrían existir oasis al igual que los presentes en los desiertos terrestres. Luego hablaremos de la vida en estos cuerpos.


En entradas sobre otros exoplanetas decíamos que ninguno tenía un candidato confirmado, pero en este caso, para encontrarlo, no hace falta salir del Sistema Solar. Si nos ajustamos a la definición, podríamos considerar a nuestro vecino, Marte, como un planeta desértico, aunque la comunidad científica aplica mayoritariamente esta categoría para aquellos que podrían ser habitables. Pero esto tampoco descarta nada, ya que los astrónomos no han descartado la existencia de microorganismos en los restos de agua líquida que casi se han confirmado en la superficie marciana. Actualmente planetas como Mercurio, Venus o Marte son considerados planetas estériles, cuerpos con ausencia de vida y ubicados en zonas donde la vida es imposible (o muy cerca de su estrella o muy lejos).

Algunos científicos barajan la posibilidad de que estos cuerpos sean incluso más comunes que los similares a la Tierra, los planetas ricitos de oro. Seguramente hablaremos en otra entrada sobre estos planetas, pero para no dejar cabo sueltos, sólo decir que se trata de aquellos ubicados en la zona de habitabilidad y con un tamaño similar a nuestra Tierra. Los científicos postulan que Venus en algún momento fue un planeta habitable de carácter desértico, al igual que Marte. Puede que en el pasado Venus fuese un planeta desértico total, mientras Marte podría haber tenido algunas zonas con agua líquida e incluso con vida.

En Tatooine sólo existía un desierto gigante que cubría todo el planeta, o al menos la parte que vemos en las películas y en los cómics. Sin embargo, los astrónomos creen que es muy probable la existencia de acumulaciones de agua cerca de los polos, aunque esto dependería de la inclinación axial. Por ejemplo, la Tierra tiene una inclinación de 23º, inclinación que nos permite disfrutar de las estaciones. Estos cuerpos podrían albergar desiertos calientes con vida sin efecto invernadero, pero con un 1% de humedad. La presencia de agua sería la suficiente para eliminar el C02 de la atmósfera y lo suficientemente baja para no provocar el efecto invernadero.

Si nos ponemos a imaginar, la vida sería muy parecida a la de los desiertos terrestres. Concretamente la más pequeña pero a una escala gigante. Grandes lagartos serían los dominantes de un planeta habitado por otros pocos animales, tal vez una especie de roedores que se alimenten de las raíces de las pocas plantas que habitan el planeta. Todo esto es fruto de mi imaginación, basándome en los especímenes de nuestro planeta. Pero el Universo es muy amplio y nunca sabremos todo lo que nos guarda.