martes, 27 de octubre de 2015

Encélado: volcanes de hielo, océanos submarinos y grietas misteriosas.

La última foto tomada por Cassini.
(Fuente: nasa.gov)
Antes de empezar me gustaría recordar que las votaciones en los Premios Bitácoras 2015 continúan, y que puedes hacerlo hasta el 7 de noviembre. 100ceros se presenta a la categoría de mejor blog de educación y ciencia y actualmente vamos el 32º después de haberse publicado la IV clasificación parcial. Sabemos que este año nos será imposible ir a Madrid (a la final), pero al menos vamos a intentar quedar en un puesto más alto, cosa que sólo es posible con tu voto. Sólo tenéis que pulsar el botón de la derecha y seguir las instrucciones. Muchas gracias.

Últimamente no hemos parado de publicar entradas sobre la sonda New Horizons, incluso parece que no existen otras, pero no es así, son muchas las misiones que actualmente trabajan en el estudio del Sistema Solar. La protagonista de hoy es la sonda Cassini que, a día de hoy, se encuentra orbitando una pequeña luna de Saturno, Encélado.

Seguramente su nombre os sonará, ya que se encuentra en la lista de posibles lugares extraterrestres con vida. Encélado, bajo su opaca y sólida superficie, tiene un océano de agua líquida en su interior, produciendo fenómenos tan curiosos como la criovulcanología. ¿Y qué es esto? Todos sabemos que los volcanes son formaciones geológicas por donde el magma sale a la superficie, ¿pero os imagináis que expulsen hielo? Esto es lo que ocurre en Encélado. El agua que hay bajo su superficie es víctima de la presión producida por la profundidad (igual que el magma terrestre) y esta tiende a ascender. A medida que sube, el agua encuentra vías por las que escapar, convirtiéndolas en criovolcanes. Un fenómeno que valdría la pena ver.


La sonsa Cassini llegó a Titán, el hermano mayor de Encélado, es decir, la mayor luna de Saturno, el 14 de enero de 2005; y desde esa fecha, la misión llevada a cabo por la NASA, ESA y ASI (Agencia Espacial Italiana) ha estado estudiando el planeta Saturno y todos sus satélites naturales.

Se trata del primer artefacto humano que estudia el gigante de los anillos y el cuarto en pasar por el planeta. Entre sus misiones se encuentran algunas como: determinar la estructura tridimensional y el movimiento dinámico de los anillos, explicar la formación, estructura y comportamiento de la magnetoesfera, y estudiar al detalle todos los satélites (que no son pocos, nada más y nada menos que 61 confirmados), entre ellos Titán y Encélado. Antes de volver a Encélado, me gustaría no dejar pasar una curiosa característica de Titán, ya que se trata del único satélite del Sistema Solar con una atmósfera importante y un posible ciclo del agua parecido al de la Tierra, pero en vez de agua, metano y etano.
Erupciones de hielo sobre Encélado
(Fuente: nasa.gov)

La foto principal de la entrada es la causa de que hoy estemos hablando sobre Encélado. La imagen, como ya sabrán, fue tomada por el satélite Cassini a 112.000 kilómetros de distancia el pasado 27 de julio, pero no fue hasta el día de ayer cuando la NASA la publicó en su web. En ella se puede apreciar con gran detalle una especie de tela de araña formada por grietas (aunque a mí más bien se me asemeja con unas arrugas) que recorren todo el planeta y cuyo origen los científicos no son capaces de explicar. Hasta ahora, los astrónomos pensaban que estas extrañas formaciones geológicas sólo se encontraban cerca del polo sur, pero se han dado cuenta de que también están presentes en el norte, una zona llena de cráteres.

Finalmente, la sonda Cassini seguirá orbitando Saturno durante los años que pueda. Viendo los antecedentes, es posible que Cassini vuelva revolucionar el modo de ver al gigante de los anillos y todas sus lunas, ya que durante su misión ha descubierto la atmósfera de Titán y toda su actividad y procesos geológicos; fue la primera en avistar una tormenta reciente en el norte de Saturno, detectó las erupciones de hielo en Encélado...  Estos son sólo algunos de sus descubrimientos, una lista que seguramente ampliará a medida que avance el tiempo.