miércoles, 28 de septiembre de 2016

El Sistema Solar dentro de una burbuja.

Cuando preguntas a la gente si el Sistema Solar está rodeada por algo, seguramente contestarán que por la Nube de Oort. Sin embargo, esta no es la única respuesta. Nuestro sistema se encuentra rodeado por lo que los científicos llaman la Burbuja Local. 
Nube de Oort.
(Fuente: www.nasa.gov)

Antes que nada y para los que no lo sepan, la Nube de Oort es un cúmulo de objetos transneptunianos (más allá de la órbita de Neptuno) con forma esférica que rodea nuestro hogar en el Universo. Esta se compone de dos zonas: la Nube de Oort exterior y la Nube de Hills, una acumulación de objetos que rodea al Cinturón de Kuiper formando un disco plano. Actualmente, la nube en su conjunto es un objeto no observado directamente, pero se sabe de su existencia ya que es el lugar de procedencia de cientos o miles de cometas que se acercan al Sol todos los años. Los astrónomos piensan que podrían almacenar entre uno y cien billones de objetos transneptunianos, es decir, cinco veces la masa de la Tierra. Concretamente, los tipos de cometas que se suelen acercar a nuestra estrella son los de período largo parecidos al Halley, aunque también se sospecha de centauros, tipo de cometa ya comentado en el blog. Sin embargo, los objetos más exteriores de la nube no están tan ligados gravitacionalmente con el Sol, por lo que la atracción gravitatoria de otras estrellas o incluso de la propia Vía Láctea hacen que salgan despedidos hacia los confines del Cosmos.
El Brazo de Orión atravesando el cielo tinerfeño.
(Fuente: www.fotografiaycielo.com)
Y ahora entremos en materia. La Burbuja Local es una cavidad ubicada en el Brazo de Orión, el mismo lugar donde se encuentra el Sistema Solar y por lo tanto nosotros. Cuando levantamos la vista al cielo nocturno y, si tenemos un buen cielo, podemos ver una franja con una concentración de astros mayor que el resto del espacio. Esta forma una línea recta que atraviesa el cielo, algo parecido a un arco iris. Una imagen muy típica de este objeto es la del Teide con él en el fondo. Se trata del Brazo de Orión y, aunque lo veamos por encima de nosotros, no es que estemos por debajo, sino dentro de él.

Pues, al igual que nosotros, esta burbuja está dentro de él y tiene un diámetro de 300 años luz. Principalmente está compuesta por hidrógeno, con una densidad muy baja, una décima parte de la media de nuestra galaxia. Hay que tener en cuenta que la densidad media de la Vía Láctea es 0,5 átomos por cm3. Este objeto está bastante caliente y emite una gran cantidad de rayos x, ¿pero por qué es así?

Representación de las burbujas.
(Fuente: www.wikipedia.org)
La mayor parte de los astrónomos creen que esta burbuja caliente fue formada por una supernova. Una vez que la estrella lo suficientemente masiva "explotó" para formar la supernova, esta liberó gran cantidad de energía, energía que fue absorbida por gas interestelar. Parte de esta energía desplazó el material hasta nuestras cercanías y la otra calentó el gas y el polvo, dejando un material menos denso. El sospechoso de todo este fenómeno es un púlsar ubicado en la constelación Géminis. Se trata de una estrella de neutrones que gira a gran velocidad con un período de rotación de 0,237 segundos, es decir, lo que tarda en dar una vuelta. Su nombre es Geminga y se trata del único púlsar conocido invisible para las ondas de radio, por lo que tuvo que ser detectado mediante el espectro de luz visible. Una tarea bastante difícil, ya que su magnitud aparante es de +23. Hay que tener en cuenta que el Sol, el objeto más brillante del cielo, tiene una magnitud de -27.

El Sistema Solar ha estado viajando por esta burbuja durante los últimos 3 millones de años y actualmente se encuentra en la zona más densa. Es en esta región donde la burbuja local confluye con otra burbuja llamada Burbuja Loop I. Sin embargo, no son las únicas de su especie, ya que los científicos también han detectado las burbujas Loop II, y Loop III. Todos estos objetos no tienen la forma típica de las burbujas, sino más parecida a la de un reloj de arena.