martes, 27 de septiembre de 2016

Europa y Mercurio: Un océano subterráneo y actividad tectónica respectivamente.

Fotografía de Europa tomada por el Hubble.
Los géiseres se pueden ver abajo a la izquierda.
(Fuente: www.nasa.gov)
Ayer prometí en nuestro Twitter (@100cerosblog) que la entrada de hoy iría sobre Europa, pero he estado leyendo numerosos artículos sobre este importante descubrimiento y no dicen nada nuevo respecto a lo que comentamos, pero no confirmamos, en la anterior entrada. Por ello, la publicación de hoy va a ser doble, por un lado comentaremos brevemente las conclusiones extraídas de la rueda de prensa de la NASA y por el otro hablaremos sobre un reciente descubrimiento en Mercurio que ha pasado algo desapercibido.

Europa: El océano subterráneo se confirma.

El miércoles pasado adelantamos que la NASA había convocado una rueda de prensa sobre Europa, una de las mayores lunas de Júpiter. A pesar de que la agencia espacial no dio demasiados datos, fueron muchos los que extrajeron conclusiones previas. Y parece ser que no se equivocaban. La existencia de un océano subterráneo de agua líquida en Europa ya se sospechaba desde hace unos años, pero ayer quedó confirmada.


¿Y qué pruebas aportaron para afirmar este descubrimiento? Como en casi todas las ocasiones, el protagonista de este hallazgo es el Telescopio Espacial Hubble, el cazador de estrellas. Últimamente parece que este nombre se queda largo, ya que parece que se dedica más al Sistema Solar que al espacio exterior. Sin embargo, no debemos confundirnos. El Hubble nunca para de descansar, de hecho no lo ha hecho en estos últimos 26 años. Eso si no tenemos en cuenta los fallos que hubo con sus espejos al principio de la misión, pero de eso ya hablaremos otro día. Este telescopio se dedica tanto a la exploración de los cuerpos solares como de los que hay más allá de la Nube de Oort. Sólo hay que ver el descubrimiento de un planeta orbitando un sistema binario publicado en el blog hace poco.

Pero volvamos al tema. La NASA, durante su rueda de prensa, compartió unas imágenes donde podíamos ver con claridad expulsiones de agua líquida procedentes del interior, es decir, criovulcanismo. Estos géiseres extraterrestres aportaron la prueba final a la teoría que se llevaba años arrastrando. Ahora Encélado no es la única luna con un océano subterráneo, también la acompaña Europa. Estos dos descubrimientos animan a los científicos a estudiar más lunas de planetas gaseosos, ya que puede que estas dos masas de agua no sean las únicas del Sistema Solar (a parte de la Tierra).
Respecto a la vida, no hay mucho que decir. Está claro que la noticia hubiese adquirido un matiz diferente si se llega a haber vida, pero desgraciadamente no ocurrió así. Aunque halla agua líquida en grandes cantidades, es poco probable el desarrollo de la vida en esta luna. ¿No sabes por qué? Todos los detalles en el siguiente enlace.

Mercurio, el otro planeta con actividad tectónica.

Fotografía de Mercurio.
(Fuente: www.nasa.gov)
Hasta ahora sólo teníamos evidencias de actividad tectónica en nuestro planeta, pero resulta que la Tierra no está sola. Nuestro algo lejano vecino Mercurio también posee restos de actividad tectónica reciente en su corteza, todo gracias a las imágenes de la sonda Messenger. En abril está sonda acabó su misión estrellándose contra la superficie de su planeta de estudio, pero todavía quedan imágenes que analizar. Hay que tener en cuenta que en cuatro años orbitando el planeta más cercano al Sol pocas fotografías no se hacen, así que analizarlas al detalle es un trabajo duro.

Sin embargo, este esfuerzo ha tenido fruto, y vaya fruto. Los científicos han hallado unos escapes de fallas de unos pocos kilómetros de largo y decenas de metros de ancho, según han publicado en la revista Nature.

Se sabe que estas fallas no son recientes, ya que en caso contrario, esta estaría bombardeada por meteoritos o directamente no existiría. Mercurio es un planeta muy conocido por sus cráteres, un imán para todos los meteoritos. Con este dato, los astrónomos han podido deducir su novedad, debido a que se encuentran poco agujereadas. Estos escarpes de fallas serían más o menos como unos acantilados, similares a los que se encuentran en la Luna. Este hallazgo confirma la sospecha de que la Luna y Mercurio sufren el mismo efecto. A diferencia de la Tierra, donde la actividad tectónica gracias al manto de roca líquida, en Mercurio y la Luna se produce debido al encogimiento de ambos cuerpos. Sí, la Luna y Mercurio están reduciendo su tamaño. Esto se debe a que ambos cuerpos tienen un núcleo bastante frío. Las temperaturas hacen que el planeta se empiece a contraer con tal fuerza que es capaz de provocar fallas en su superficie.